• 10 Errores en WEB multi-Idiomas

    10 Errores en WEB multi-Idiomas

    10 Errores en WEB multi-Idiomas

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    • 1.    Evita los traductores automáticos.
      La tecnología no está tan avanzada como para que en textos largos un visitante no se percate de que tu página ha sido traducida utilizando estos sistemas. Si el visitante quisiera una versión robotizada de tu web, tiene varios traductores con los que navegar sobre tu web.
    • 2.    Identifica qué necesitas traducir.
      ¿Vas a traducir todo el contenido de la web? Piensa si realmente tu empresa o tú tenéis capacidad para mantener todos los contenidos que generéis actualizados. En nuestro caso, era viable el traducir la tienda, el proceso de compra…pero sería un error pensar que vamos a dar un buen servicio traduciendo las páginas de nuestros eventos, noticias, blogs, banners, etc. Información que, además, necesitaría ser traducida de inmediato o perdería su utilidad. De hecho…¿para qué interesa a un francés que traduzcamos la web con los horarios de un campus de porteros en Pamplona, al que en caso de acudir, va a tener que hablar en castellano? En nuestro caso, con traducir la parte de la tienda, la información de nuestra empresa y el proceso de compra, avanzamos muchísimo. Lo ideal, por supuesto, es traducir todo. Pero hay que ser realistas.
    • 3.    Evita duplicados.
      Si en las páginas que no tienes traducidas, por defecto, muestras el contenido en castellano, estarás duplicando páginas. Si no vas a tener las traducciones de las fichas de un producto, lo mejor es que en la versión de ese idioma no muestres ese campo: el visitante no verá mezclas de idiomas, y Google sabrá con qué idioma hablas. Ojo también con la variación de direcciones de los contenidos que ya tienes ahora en tu web en el idioma por defecto: si es relevante la dirección o cuentas con muchos enlaces entrantes, deberías crear alguna redirección hacia la nueva URL, o evitar que éstas cambien de ubicación.
    • 4.    Haz una navegación lógica.
      Evita mostrar a un usuario contenido en dos idiomas diferentes en la página, o ir cambiándole de idioma según por donde navegue. El flujo de navegación por un idioma debería ser idealmente un flujo independiente de otros idiomas, pasando a otros árboles de navegación (idiomas) sólo cuando el usuario pida explícitamente cambiar de idioma.
    • 5.    No utilices un parámetro ¿idioma=EN .
      Los motores de búsqueda se llevan mal con los parámetros. Es un hecho. Cada día mejoran, pero todavía queda mucho por hacer. Si actualmente tienes un 95% de público en un idioma…¿quieres arriesgarte a que Google indexe tu página con el idioma erróneo, y perder buena parte de tus visitas orgánicas? Piensa en una estructura de directorios.
    • 6.    Programa pensando en el futuro.
      No hagas una copia de tu código para lanzar la nueva versión, o plagues tu código con IFs o Switchs. Haz fácil el incorporar nuevos idiomas, y haz que puedas seguir programando nuevas funcionalidades o cambiando el diseño para la página sin que el tener 1 ó 10 idiomas te lastre o condicione. En nuestro caso, un sistema de traducciones con catálogos de PoEdit, la modificación de nuestras URL limpias para conservar la navegación en el idioma, la configuración de cachés independientes para los diferentes lenguajes y la creación en la base de datos de tablas de traducción (id_recurso, idioma, cadena) de los contenidos fue la arquitectura más flexible.
    • 7.    Think in English.
      O en el idioma al que traduzcas. Lo mismo que pensaste al hacer la web en castellano (keywords, URL limpias, descripciones, etiquetas meta…) ahora debe hacer referencia al contenido de la página en el nuevo idioma. Es decir, tener una página en inglés y conservar las metaetiquetas y textos de las URL en castellano no tiene ningún sentido para posicionar la página. Modifica también el idioma de cada documento en las etiquetas HTML que abren el documento, para que los buscadores indexen cada cosa donde deben.
    • 8.    Un poco de SEO internacional.
      Identifica algunos directorios web del país para el que traduces la página, y da de alta la versión en el nuevo idioma de tu sitio. Muévete para conseguir algún enlace de blogs. O pasa de la búsqueda orgánica y lanza una campaña de Adwords para el nuevo país.
    • 9.    Piensa como el público de destino.
      Quizás traducir al pie de la letra no sea siempre la mejor opción. ¿Los gastos de envío a España y Portugal siguen siendo lo primero que debería aparecer en la página de gastos de envío, cuando el usuario lo ve en Francés? Quizás ahí lo relevante sea hablar de tus condiciones de envío internacional, de cuánto tiempo tarda en llegar un paquete a su país, etc. Focaliza tus contenidos.
    • 10.    No sólo es buscar palabras equivalentes.
      Piensa en que tener visitantes de fuera, que ven una página íntegramente en su idioma, tiene más implicaciones. Esperarán de ti que puedas responder a sus dudas en el idioma en el que presentas la web, por lo que deberías ser capaz de contestar a sus correos. Piensa en que si tu página pide un DNI, tendrás que buscar una forma de que usuarios de fuera de España eviten toparse con ese campo. O que si pides el segundo apellido, raro es país donde existe. O que quizás los códigos postales ya no sean cinco cifras en el país de tu visitante. Abrir tu web al mundo va más allá que cambiar unas palabras por otras.

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